América Latina transición energética

América Latina: Una oportunidad histórica para liderar la transición energética

América Latina se encuentra ante una oportunidad sin precedentes para convertirse en un epicentro de energías renovables gracias a la posible implementación de un Impuesto al Carbono en el Transporte Marítimo, una medida que la Organización Marítima Internacional (OMI) de las Naciones Unidas busca definir en abril de 2025. Este impuesto podría generar hasta 60,000 millones de dólares anuales para financiar la transición energética en países en desarrollo, impulsando proyectos de hidrógeno verde y modernización portuaria en la región.

América Latina en la transición energética: El rol de la OMI y el impulso a la descarbonización

La OMI, como organismo especializado de las Naciones Unidas, es la autoridad mundial encargada de establecer normas para la seguridad, protección y comportamiento ambiental en el transporte marítimo internacional. Su objetivo es reducir las emisiones de Gases de Efecto Invernadero (GEI) y promover un transporte marítimo más sostenible.

En las próximas sesiones de trabajo, que culminarán con votaciones en Londres entre el 7 y 11 de abril, se definirán los detalles clave de esta política, incluyendo el precio del carbono, su alcance y la distribución de ingresos. Esta medida no solo reduciría las emisiones del transporte marítimo, sino que también generaría hasta 4 millones de nuevos empleos para 2050, principalmente en el Sur Global.

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Image proporcionada por la OMI

América Latina: Un hub estratégico para la energía limpia

Países como ChileColombia y Perú ya están avanzando en planes de hidrógeno verde, y con los ingresos del impuesto al carbono, estos proyectos podrían escalar rápidamente. América Latina tiene el potencial de convertirse en un hub estratégico para la energía limpia y la logística marítima sostenible, gracias a su vasto potencial en energías renovables y su posición geográfica clave.

Tania Miranda, Directora del Programa de Medio Ambiente y Cambio Climático del Instituto de las Américas, destacó: “Esta medida impulsaría la inversión en proyectos de energía renovable en toda América Latina, y los futuros ingresos de un impuesto podrían ayudar a que nuestros puertos y cadenas de suministro sean más resilientes al cambio climático”.

América Latina vs. Otras regiones

Mientras que otras regiones como Europa y Asia han liderado históricamente la inversión en energías renovables, América Latina tiene una ventaja única: su potencial natural para la generación de energía limpia. Por ejemplo, países como Chile y Brasil cuentan con algunos de los mayores recursos solares y eólicos del mundo, lo que los posiciona como líderes potenciales en la producción de hidrógeno verde.

A diferencia de regiones más industrializadas, América Latina tiene la oportunidad de diseñar su transición energética de manera integral y sostenible, aprovechando los ingresos del impuesto al carbono para modernizar su infraestructura portuaria y fortalecer su cadena de suministro marítimo.

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Imagen proporcionada por la OMI

El apoyo regional al impuesto al carbono

En la última ronda de negociaciones de la OMI, celebrada en febrero de 2025, 61 países respaldaron el impuesto al carbono, incluyendo a México y Dominica, que se unieron por primera vez a países como PanamáJamaicaBahamas y Belice. Este apoyo refleja un consenso creciente sobre la necesidad de una política global que incentive la descarbonización del transporte marítimo.

Un llamado a la acción

América Latina tiene la oportunidad de liderar la transición energética global, atrayendo inversiones y generando empleos en el sector de las energías renovables. Si deseas aprender más sobre cómo las políticas ambientales pueden impulsar el desarrollo económico y social, visita attohh.com y descubre herramientas, análisis y tendencias para potenciar tu negocio o iniciativa.

¿Está América Latina lista para liderar el cambio? La implementación del impuesto al carbono en el transporte marítimo no solo beneficiará al medio ambiente, sino que también posicionará a la región como un actor clave en la economía del futuro.