La tendencia ya no es regresar a la oficina: es reinventarla. Y quienes no lo entiendan podrían quedarse sin el talento que marcará el rumbo del futuro. Así lo demuestra el más reciente estudio de PageGroup y WeWork, que da voz a más de 5,000 personas trabajadoras de América Latina. El mensaje es claro: los trabajadores mexicanos ya no esperan… exigen.
La nueva exigencia: Inteligencia artificial, bienestar y espacios que sumen
La transformación del mundo laboral ya no está en pausa. En México, el 90% de los encuestados declaró estar dispuesto a capacitarse formalmente en inteligencia artificial (IA). Pero más allá de la apertura, lo que emerge es una necesidad de acompañamiento real, institucional, estratégico.
A pesar de que el 61% ya usa IA por iniciativa propia, solo el 6% lo hace con el respaldo formal de su organización. Es decir, las personas están adelantadas… y las empresas apenas están despertando.

Además, si bien el 48% de los trabajadores aún opera bajo un esquema 100% presencial, la mayoría (55%) prefiere el modelo híbrido, idealmente con solo 1 o 2 días de asistencia semanal. Pero no basta con permitir el trabajo remoto: el diseño de los espacios también debe evolucionar.
Ergonomía, zonas de descanso, áreas verdes, privacidad: estas son las nuevas prioridades. Elementos que ya no son “deseables”, sino exigencias mínimas para construir una experiencia laboral digna, competitiva y humana.
Una apuesta por el talento, no por la nostalgia
“Las empresas que logren diseñar esquemas flexibles, integrando espacios adecuados y tecnología como la IA, estarán mejor posicionadas para atraer y retener talento de alto valor”, señala Claudio Hidalgo, presidente de WeWork Latinoamérica.
El impacto ya se refleja en los datos: en la Ciudad de México, la vacancia en espacios de oficina bajó del 30% al 20% en el último año. ¿La razón? Una demanda creciente de oficinas que promuevan bienestar, productividad y colaboración, alineadas con nuevas normas como la NOM-037 y la Ley Silla.
Los espacios de coworking, en este contexto, se han convertido en un catalizador de cambio. Para muchas organizaciones, son la única vía para adaptarse sin hacer grandes inversiones y sin comprometer la experiencia del colaborador.
¿Qué están haciendo otras empresas?
Frente a esta revolución silenciosa, algunas compañías ya se están moviendo. IBM, por ejemplo, ha desarrollado programas internos de capacitación en IA generativa para todos sus empleados, asegurando que no solo tengan acceso a las herramientas, sino a un marco ético y práctico para utilizarlas.
En cambio, muchas empresas mexicanas aún no dan el salto. Falta infraestructura, visión estratégica y —sobre todo— voluntad real de escuchar al talento.

“Hoy las organizaciones necesitan escuchar al talento, definir con claridad hacia dónde se quiere ir y construir una estrategia desde el board”, afirma Javier Torre, Managing Director de PageGroup México y Centroamérica. La inteligencia artificial, los espacios de trabajo y las políticas de flexibilidad no pueden desarrollarse en silos. Deben responder a una visión integral del futuro laboral.
Si no es ahora, ¿cuándo?
El estudio “IA y presencialidad: el nuevo panorama laboral” plantea un escenario claro: el futuro del trabajo no se trata de elegir entre tecnología o cercanía humana, sino de integrarlas estratégicamente. Y la pregunta que queda en el aire es urgente: ¿están las empresas listas para cambiar, o se quedarán esperando a que el talento ya no toque su puerta?
En un momento en que la transformación ya no es opción, sino necesidad, los líderes organizacionales tienen frente a sí una oportunidad histórica. No se trata de adaptar lo viejo: se trata de construir algo nuevo.
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