Smirnoff

“Orgullo el que lo lea”: Smirnoff transforma el insulto en una declaración de identidad

En los últimos años, las marcas han dejado de ser simples espectadoras del Pride para convertirse en participantes activas. No solo buscan visibilidad, sino también formar parte del discurso sobre identidad, diversidad y representación. Sin embargo, esta inclusión creciente también despierta preguntas legítimas: ¿es compromiso auténtico o solo marketing oportunista?

En medio de esta conversación, Smirnoff sorprendió durante la Marcha del Orgullo LGBTIQ+ 2025 en la Ciudad de México con una intervención audaz y simbólica que dio mucho de qué hablar. Bajo el lema “Orgullo el que lo lea”, la marca apostó por resignificar una frase utilizada históricamente como burla o insulto, transformándola en una expresión de comunidad, fuerza y pertenencia.

Desde un balcón en Paseo de la Reforma, Smirnoff desplegó una lona gigante acompañada de un show de voguing con bengalas de colores, en una acción pensada no solo para brillar, sino para dejar huella.

“Juntos Somos Orgullo”: Una campaña de Smirnoff que invita a apropiarse de las palabras

La acción forma parte de la campaña “Juntos Somos Orgullo”, que invita a las personas a completar la frase “____ el que lo lea” con la palabra que mejor las represente: amor, libertad, fuerza, alegría, etc. En otras palabras, busca crear un espacio en blanco para resignificar lo que alguna vez fue una forma de ataque y devolverlo como un símbolo de poder y diversidad.

Smirnoff
Imagen de referencia de Pexels

En un momento en que las marcas son cada vez más cuestionadas por su involucramiento en temas sociales, Smirnoff apuesta por un enfoque emocional, participativo y simbólico que no solo visibiliza, sino que también abre el micrófono para que las personas completen la narrativa.

“No hay una sola palabra, lugar o forma que defina a la comunidad. Somos un espacio en blanco que se llena de identidad, fuerza, amor y libertad”, explica la marca en sus materiales de campaña.

¿Qué hacen otras marcas? Un vistazo a la competencia en Pride 2025

A diferencia de otros años donde muchas marcas apostaban por cambiar sus logos a colores del arcoíris, este 2025 varias han subido la apuesta. Absolut Vodka, una de las competidoras directas de Smirnoff, lanzó una edición especial con artistas queer latinoamericanos y realizó un mural colaborativo en Guadalajara. Cerveza Victoria, por su parte, apostó por un comercial centrado en las madres de personas trans y su rol en la aceptación.

Sin embargo, lo que diferencia la acción de Smirnoff es su capacidad de apropiarse de un lenguaje culturalmente específico —la frase “___ el que lo lea” tiene raíces urbanas profundamente reconocibles en México— y convertirlo en una experiencia visual y emocional compartida.

Mientras otras marcas se enfocan en celebraciones estéticas o colaboraciones artísticas, Smirnoff propone un ejercicio semiótico y colectivo de transformación. Y eso, en términos de estrategia de marca, puede representar una ventaja emocional significativa frente a su competencia.

Más que una campaña: una invitación a resignificar el lenguaje

Las campañas de Pride que realmente conectan no son las que se limitan a poner una bandera, sino las que escuchan a la comunidad, entienden su contexto y contribuyen a resignificar lo que históricamente ha dolido. En ese sentido, la intervención de Smirnoff puede leerse como una de las propuestas más arriesgadas y resonantes de este año.

Transformar un insulto en una afirmación no es solo un acto creativo, es un acto político. Es entender que las palabras también se habitan, se reconstruyen y se celebran. Y que el verdadero orgullo no es uniforme, sino diverso, complejo y profundamente personal.

Smirnoff
Imagen de referencia de Pexels

Conclusión: ¿y tú, cómo completas la frase?

El Pride no es solo una fiesta. Es memoria, resistencia y expresión. Y aunque el marketing siempre estará presente, las marcas que entienden el poder simbólico del lenguaje y apuestan por campañas que generan conversación genuina, están un paso adelante.

Smirnoff lo entendió así, y abrió un espacio para que cada persona diga con orgullo quién es. ¿Y tú? ¿Qué pondrías en ese espacio en blanco?

Sigue el análisis de estrategias de marca con propósito en attohh.com

Porque más allá de los eslóganes, lo que nos mueve son las historias, los símbolos y los actos que construyen comunidad.