En un entorno donde las marcas compiten por relevancia emocional, la experiencia del usuario ha dejado de ser solo digital para convertirse en vivencial. En este contexto, RappiCard, la tarjeta de crédito respaldada por Rappi y Banorte, se alía con Universal Pictures para crear una campaña de fidelización que apunta directo al corazón de las familias mexicanas: un viaje a Dinamarca con temática vikinga, inspirado en el esperado live action de Cómo entrenar a tu dragón.
El anuncio de esta dinámica llega justo a tiempo para el estreno mundial de la película, programado para el 12 de junio de 2025, y se posiciona como un ejemplo potente de cómo el marketing cinematográfico y los servicios financieros pueden converger para ofrecer mucho más que un producto: una historia compartida, una experiencia que permanece.
Estrategia RappiCard: fidelizar a través del juego y la imaginación
La propuesta de RappiCard no es solo promocional. Es una estrategia centrada en generar vínculos emocionales a través de una narrativa conocida, amada y llena de símbolos de comunidad, valentía y aventura.
La dinámica, llamada “Experiencia Vikinga”, invita a las familias mexicanas a participar entre el 13 y el 22 de junio, realizando compras mayores a $500 MXN con su RappiCard (física o digital) tras haberse registrado dentro de la app. El premio: un viaje para dos adultos y dos niños a Dinamarca, con actividades como visitas a museos vikingos, recorridos naturales, tirolesas y alojamiento de lujo por tres noches.
Con esta estrategia, RappiCard convierte una acción cotidiana —comprar— en la posibilidad de vivir una experiencia épica, apelando al poder de la nostalgia para atraer a padres y madres millennials, al tiempo que conecta con una nueva generación de niñas y niños que recién descubrirán la historia de Hipo y Chimuelo.

¿Qué están haciendo otras marcas? Comparativo con la competencia
En el mercado de tarjetas bancarias y servicios financieros digitales, la competencia por fidelizar a través de experiencias únicas es creciente, pero aún incipiente en América Latina.
Por ejemplo, American Express México ha apostado por alianzas con eventos de alto perfil como festivales gastronómicos y conciertos exclusivos, aunque muchas veces sus beneficios son percibidos como inaccesibles o restringidos a clientes premium. Por su parte, BBVA México ha incursionado en sorteos de viajes y promociones en plataformas de streaming, pero sin generar una narrativa emocional profunda.
La diferencia con RappiCard radica en el enfoque narrativo y la familiaridad del universo elegido: mientras otras marcas premian con “más de lo mismo”, RappiCard apuesta por un universo que los usuarios ya aman, integrando valor simbólico, familiaridad emocional y entretenimiento multigeneracional.
Además, su participación activa en redes sociales y su dinamismo como producto financiero digital la posicionan como una tarjeta cercana, actual y pensada para el día a día, no solo para el lujo esporádico.
Una campaña que conecta desde la emoción: más allá del cine
Esta alianza no solo promueve una película o una tarjeta de crédito. Promueve la posibilidad de vivir una historia. Una experiencia que trasciende la pantalla y se vuelve real, con un enfoque claro: conectar emocionalmente con usuarios que valoran los momentos compartidos más allá del consumo.
La estrategia también pone el foco en lo familiar: un viaje para cuatro personas, en el que adultos y niños pueden convivir y aprender en un entorno que mezcla historia, naturaleza y cultura. En un mundo saturado de ofertas, crear vínculos genuinos es la mejor inversión en marca.
Del consumo a la aventura, la nueva ruta del engagement
En 2025, las marcas que destacan no son solo las que ofrecen descuentos o recompensas, sino las que cuentan historias que sus usuarios quieren vivir. Y en ese terreno, la alianza entre RappiCard y Universal Pictures marca una diferencia significativa.
Vikingos, dragones, bosques escandinavos y vuelos para toda la familia: esta es la nueva forma de fidelizar.